Debido al confinamiento y la necesidad de trabajo en casa y clases en línea, pasamos mayor tiempo frente a las pantallas o absortos en el celular, ni hablar de la televisión, esto interfiere en la visión, pudiendo ocasionar problemas visuales, siendo los más comunes la motricidad ocular deficiente, sistema acomodativo o de enfoque e insuficiencia de convergencia, principalmente en los niños que aún no han desarrollado por completo la visión binocular.
Así mismo, la cantidad de luz visible de alta energía o luz azul de los dispositivos (celulares) emiten solo una fracción de la emitida por el sol, pero la cantidad de horas y la proximidad de estas pantallas a la cara, pueden tener efectos a largo plazo sobre la salud visual.
Experimentos realizados por el Dr. Darrel Boyd Harmon, Jhon Pierce y Steven Greenspan demuestran claramente que la tensión visual prolongada interfiere con el rendimiento, concentración y atención en las funciones cognitivas, de lectura y escritura.
Con el objeto de reducir la tensión visual y corporal, es necesario atender factores ambientales de Higiene Visual, ésta se refiere a hábitos recomendados para preservar la funcionalidad del sistema visual evitando que se produzcan adaptaciones o disfunciones visuales.
La Higiene visual tiene que ver con:
Postura
Mesa de trabajo
Distancia de trabajo
Iluminación
Actividades al aire libre y/o práctica de un deporte
De este cuidado funcional dependerá el rendimiento no solamente visual sino intelectual del niño.
Postura
Las malas posturas al trabajar en computadora o en el trabajo de cerca, además de tensiones musculares, dolores articulares y encorvamiento del cuerpo, también interfieren en el desarrollo de la binocularidad al utilizar un ojo a diferente distancia espacial que el otro.
El adoptar posturas inadecuadas implica una enorme inversión de energía, que redunda en inquietud y pérdida de concentración.

Cuando se trabaja en el cuaderno, éste debe situarse a un lado de la línea media de su cuerpo. El niño diestro sitúa el papel a la derecha de su línea media, mientras que el niño zurdo hacia la izquierda.
Cuidar no acercarse en exceso al papel para preservar el mecanismo de acomodación.
No inclinar la cabeza exageradamente hacia un lado, o recostar la cabeza sobre un brazo, debido a que los ojos no dirigen a la misma distancia espacial, afectando el trabajo coordinado de ambos ojos.

No tomar el lápiz muy cerca de la punta porque esto obliga a inclinar la cabeza para ver el extremo del mismo.
Mesa de trabajo:
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La silla debe estar a la altura de la mesa
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La altura debe regularse de forma que permita el apoyo de los pies planos en el suelo.
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Utilizar una silla que facilite un buen apoyo de la espalda en una postura equilibrada.

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La mesa ideal es aquella que tiene una inclinación de entre 15 y 20 grados, de forma que permite reducir la tensión sobre la cabeza, los hombros, el cuello y los ojos.
Iluminación:
La iluminación general debe ser uniforme y dotar de luz a toda la habitación sin que haya zonas más oscuras que otras, ni espacios en penumbra.
Los expertos recomiendan para trabajar de forma óptima la luz debe ser blanca natural y no debe ser ni excesivamente brillante ni muy blanca porque puede dificultar la concentración
También es recomendable para proporcionar mayor cantidad de luz usar una lámpara que ilumine directamente la mesa de trabajo, de preferencia las que permiten orientar el haz de luz.
La luz no debe reflejar directamente sobre el papel ni provocar sombras sobre el espacio de lectura o escritura.

Si es diestro colocar la lámpara en el lado izquierdo y si es zurdo en el lado contrario.

Evitar ver la televisión o pantallas a oscuras, en estas condiciones el musculo ciliar hace mayor esfuerzo por acomodar y se inhibe la visión periférica.
Distancia de trabajo
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Las actividades de cerca (leer, escribir) deben hacerse a una distancia adecuada.
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Suele tomarse como referencia la llamada distancia de Harmon, que mide la longitud entre el codo y la punta del dedo pulgar.

La regla 20-20-20
Al trabajar en distancias cortas durante largo tiempo, se altera la flexibilidad de enfoque, esta regla permite relajar la acomodación.
La regla es muy sencilla y es la siguiente: cada 20 minutos se debe mirar fuera de su escritorio por 20 segundos y enfocar algo que se encuentre a unos 6 metros.
Parpadear con más frecuencia para refrescar el ojo al producir lágrima y evitar el síndrome de ojo seco.

Actividades al aire libre
Dada la situación que estamos viviendo, es complicado realizar actividades fuera de casa, sin embargo, en la medida de lo posible y gozan de un espacio abierto como jardín o patio, es recomendable realizar ejercicios, diversos, juegos, brincar la cuerda, bicicleta.
Realizar actividades en el exterior implica varias ventajas:
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Exposición suficiente a la luz natural, es importante para proteger la salud de los ojos.
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Las ventajas no son solo físicas, contribuye a la organización neurológica, el movimiento es la base del aprendizaje.
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También se suman los beneficios emocionales, sociabilidad y bienestar en general, tan necesarios en estos días.

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