Se vale Copiar


A propósito del comentario del Secretario de Educación Pública Esteban Moctezuma de que ahora con la Nueva Reforma Educativa, “se vale copiar”, quiero suponer, sin conceder, que se refiere a las nuevas tendencias educativas y metodologías que piensan implementar en la educación pública.

Sin embargo, valdría la pena que se haga un análisis y estudio de los pros y contras y los resultados poco alentadores con dichos cambios.

Recientemente encontré un artículo acerca de cómo en Francia, donde la instrucción primaria pública es reconocida entre las mejores del mundo, muestra un “retroceso educativo, por lo que, han decidido dar marcha atrás para regresar a métodos tradicionales como los dictados, lectura en voz alta y cálculo mental, formas consideradas anticuadas y arcaicas.

Organismos internacionales como la UNESCO han expresado su preocupación por la mala calidad educativa que se brinda a los niños y jóvenes en los niveles básicos y que se refleja en un pobre dominio de conocimientos básicos y generales de los alumnos que ingresan a preparatorias públicas y privadas en México.

El doctor Jesús Amaya Guerra, en su libro “Fracasos y Falacias de la educación Actual”, qué debería leer el señor secretario, analiza y plantea el giro que ha dado la educación en México durante las cuatro décadas pasadas, al dejar de ser pasiva, estricta y exigente a convertirse en una instrucción activa y centrada en los intereses y necesidades del alumno.

Cabe mencionar que la pedagogía moderna no está inventando estos conceptos, ya que muchas ideas del constructivismo parten de John Dewey, psicológo y filósofo de la primera mitad del siglo XX, Dewey creó la escuela experimental que despertaría la envidia de cualquier escuela o padre moderno.

A pesar de esto, no se han obtenido los resultados esperados, ya que los estudiantes parecen estar peor que antes y no muestran ni los mínimos estándares de habilidades básicas y conocimientos académicos.

Menciona el autor que la pedagogía moderna busca la motivación intrínseca de los alumnos, analizando sus intereses y necesidades para que el maestro adecue las estrategias didácticas, pero ha caído en el error o en el extremo por mantener a los alumnos divertidos, felices y contentos, evitando cualquier tipo de sufrimiento.

Esto se debe a que, ciertos aprendizajes como la memoria, repetición y automatización, decodificación lectora, mecanización y cálculo mental y otras como competencia, disciplina, autoridad y obediencia, han sido desvalorizados y eliminados por la actual pedagogía en el entendido no logran aprendizajes significativos y van en contra de la integridad y naturaleza del niño.

Conviene subrayar que para la adquisición de habilidades cognitivas superiores es necesario el dominio y automatización de habilidades básicas cognitivas esenciales, un ejemplo, el niño no podrá lograr un buen nivel de lectura de comprensión mientras no automatice el proceso de decodificación lectora y, la automatización solo se logra con repetición.

En las escuelas activas o constructivistas considera la decodificación como un proceso que solo sirve para relacionar las letras con su sonido con el fin de formar sílabas, palabras y oraciones y una vez que logra el alumno la decodificación, fomenta la “lectura significativa”. Esto se refiere a que el maestro lee varias veces las lecturas y pregunta al niño acerca del significado dando oportunidades para que use su creatividad desarrollando dramatizaciones.

Pero oh¡ sorpresa el niño no aprende a leer con fluidez ni comprensión, porque para ello, requiere de repetir y practicar la relación entre las grafías (letras) y su expresión fonética (sonidos) para dominar el proceso de decodificación y posteriormente el cerebro pueda centrarse en el siguiente proceso que es la lectura de comprensión.

Es por esto que encontramos alumnos de 5-6º de primaria leyendo silábicamente con un nivel de 1-2º grado y por consiguiente con baja comprensión.

Por otro lado, para que el niño pueda integrar los nuevos conocimientos con los anteriores es necesaria la memoria y retención, pero en las escuelas activas consideran a la memorización como arcaica y antipedagógica en una época donde encuentras de manera inmediata la información gracias al internet.

No obstante, según David P. Ausbel, los nuevos significados surgen cuando el alumno reflexiona acerca de sus conocimientos y experiencias anteriores y trata de relacionarlas e integrarlas con los nuevos conocimientos, y esto requiere de memoria y retención.

Las matemáticas también han sufrido grandes cambios con el constructivismo, la pedagogía moderna incorpora estrategias cognitivas para que el alumno construya el concepto matemático con ayuda de la manipulación de elementos concretos, lo cual no está mal, incorporando la calculadora desde el nivel básico, por lo que el alumno no logra dominar las 4 operaciones básicas, suma, resta, multiplicación y división mucho menos cálculo mental, lo cual es básico y fundamental para el dominio de las matemáticas superiores.

El problema radica en que para la adquisición de estas habilidades se requiere de esfuerzo, práctica, persistencia y perseverancia, contrario a las pedagogías modernas en donde evitan todo tipo de sufrimiento y lo que exija esfuerzo, formando como menciona el autor alumnos “ligth” sin dejar de mencionar que al centrarse la educación sólo en el alumno, los conceptos de maestro, autoridad y disciplina también quedan en segundo plano.

Otro factor importante, es que el alumno tiene el peligro de definir su aprendizaje como un simple empeño de hacer y no de adquirirlo en forma permanente, esto es porque las evaluaciones dependen en un 80% de los trabajos, proyectos, participación y actividades en clase, de manera que aunque obtenga cero en los exámenes ya tienen ganado el pase.

Si a esto agregamos, el trabajo en equipo, centrado en la realización de “proyectos” que es la tendencia en las nuevas pedagogías, no resulta en todos los casos ser efectivo, porque siempre habrá el “alumno parásito” que se aprovecha al dejar que otros miembros del grupo hagan todo el trabajo, y si ahora agregamos que “se vale copiar”, obviamente ese alumno se queda en blanco, además de que hay destrezas que forzosamente deben adquirirse de manera individual.

niños mate

Estoy de acuerdo que el aprendizaje debe ser un proceso activo y dinámico, siempre y cuando el papel del maestro como facilitador no solo logre que sus alumnos realicen las actividades sino debe conseguir que alcancen sus metas y aprendan de forma significativa y permanente y para ello hay que prepararse.

Considero que con todo esto, se deben buscar alternativas de equilibrio entre el maestro y el alumno, entre la libertad y la autoridad, entre la motivación y la tolerancia, entre la psicología y la pedagogía, entre la teoría y la práctica y entre el deber ser y el aprender. Por el bien de México, ojalá consigan con la Reforma Educativa una educación de calidad.

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