En esta entrada comentaré acerca de la enseñanza de un segundo idioma en las escuelas, específicamente el inglés que es considerado como el idioma oficial de la globalización, aunque se espera que dado que los países orientales están tomando mayor presencia mundial, no es de extrañar que en poco tiempo, el japonés o el chino (mandarín) sean integrados en los programas académicos como un tercer idioma.
En las décadas de 1950 a 1980, no era común que existieran escuelas bilingües, el aprendizaje del inglés era considerado solo como complemento.
En la actualidad, se ha incrementado el número de escuelas bilingües para responder no solo a los requerimientos de la globalización, sino también a las exigencias y expectativas de los padres, que buscan que sus hijos estén mejor preparados, sin embargo hay varios aspectos que los padres deben conocer.
Si bien es importante la enseñanza de un segundo o tercer idioma en las escuelas, es necesario tomar en cuenta cual es el proceso de la adquisición de un idioma extranjero en cuanto a la naturaleza cognitiva y lingüística del niño.
En la mayoría de las escuelas en México, denominadas” bilingües”, enseñan el proceso formal de la lectura y escritura, así como matemáticas, ciencias sociales o naturales usando solamente el inglés, considerando que así el alumno aprenderá mejor el idioma extranjero, menospreciando la lengua materna y relegando su enseñanza en último lugar.
Cummins (1987) y Feldman(1971) mencionan que el dominio del lenguaje tiene dos fases:
La primera consiste en dominar el lenguaje básico, cotidiano, de sobrevivencia. Éste se adquiere a través dela familia, la sociedad y los medios de comunicación. De esta manera podrá interactuaren su medio con un vocabulario común (mesa, silla, vaso, agua) y gramática básica.
La segunda fase del lenguaje consiste en la adquisición de un vocabulario académico y cognitivo, el cual lo adquiere a través del contacto con las diferentes disciplinas que enseñan en la escuela. Es decir, palabras como factorización, fotosíntesis, magnitud, espesor, que se escuchan solamente en el aprendizaje de contenidos académicos.
De manera que, si un niño nace en un ambiente cuya lengua materna es el español, su lenguaje cotidiano lo adquiere en casa y el lenguaje académico lo aprenderá en la escuela.
El problema de las escuelas bilingües es que enseñan un segundo idioma (inglés) entrando directamente a un lenguaje académico-cognitivo sin tener la base de un lenguaje cotidiano.


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