“La Fuerza de un texto es diferente cuando se lee de cuando se copia”
Walter Benjamín Filósofo Alemán de principios del siglo XX.
La semana pasada escuché en el programa Punto de Partida de Denisse Maerker el problema que están presentando los hijos de migrantes que han tenido que regresar a sus lugares de origen por falta de trabajo; estos pequeños que nacieron en EUA su idioma natal es el inglés, sin embargo son bilingües dado que en casa sus padres les hablan español, aunque pueden hablar y leer en los dos idiomas los maestros mencionan las dificultades que presentan al no poder escribir en español.
Me llamó la atención porque en muchos de los niños que tenemos en terapia que asisten a escuelas bilingües en los primeros años y los enseñan a leer y escribir primero en inglés para después hacerlo en español, a pesar de que logramos que lean bien o aceptablemente bien, las dificultades en la escritura son notables no sólo en español sino aún más graves en inglés. Esto pone de manifiesto lo complejo del lenguaje en su versión escrita.
Cuando les dictamos, los errores saltan a la vista, omisión o sustitución de letras al formar las palabras, errores de ortografía de índole fonético más que visual, (confusión con c,k,q,s,z, j,g y h, ll y la “y”, en inglés “ch”, “sh”, “th” y “f” y la velocidad tanto de copiado como dictado está por debajo de lo esperado para su edad, son incapaces de copiar de memoria, copian letra por letra y en el dictado ni se diga.
Se dice que los primeros sistemas de escritura datan de los sumerios o los egipcios, cualquiera que haya sido, ambos constaban de símbolos pictográficos o jeroglíficos que representaban directamente conceptos conocidos del entorno, por lo que exigían solo un grado ligeramente superior de abstracción que debían ser reconocidos por el sistema visual y asociarlo con el nombre del objeto en el lenguaje hablado.

Este sencillo sistema se fue sofisticando haciéndose menos pictográfico y más logosilábico y abstracto, hasta convertirse en un sistema mixto, es decir, en donde cada símbolo se representa por sonidos o combinación de sonidos, lo cuál implica de manera inevitable la activación de más sistemas cognitivos y conexiones neuronales representando mayores exigencias al cerebro.
Esto significa que ninguno de los sistemas de escritura que existen son puramente logográficos, ni siquiera el chino, japonés o árabe, pues de alguna manera todos ellos recurren de una u otra forma a sonidos para su pronunciación, aún los sumerios ya analizaban el sistema fonológico o de los sonidos igual que lo hacen la mayoría de los actuales programas de lectura basados en el aspecto fónico. De manera que, cualquier sistema de lecto-escritura incluye los aspectos fundamentales del lenguaje oral a fin de crear una versión escrita, es decir, implica reproducir de forma más o menos completa los mensajes lingüísticos articulados del idioma mediante la utilización de signos gráficos.
De manera que independientemente de cada sistema de escritura, con sus diferentes y cada vez mas sofisticadas exigencias, el sistema de circuitos del cerebro se ha tenido que reorganizar, ahora más allá de las áreas visuales y visoconceptuales que eran necesarias para identificar los pictogramas, se debieron activar y conectar otras regiones entre los sistemas visual, auditivo y fonológico para reconocer los signos consonánticos y por último los campos semánticos que dependen de capacidades de clasificación y abstracción adicionales.
De manera que es mucho trabajo lo que un cerebro tiene que hacer, y este “encadenamiento” no se da en todos los niños a la misma edad, no todos aprender a leer y escribir a la edad que se espera que lo hagan, incluso hay niños de 8 años que no lo han logrado, el problema se agrava cuando el niño es sometido al aprendizaje de un segundo idioma cuando aún no ha logrado descifrar en su lengua materna, sobre todo con el inglés que está plagado de irregularidades fonéticas, en donde los sonidos no suelen ajustarse a la ortografía aceptada.

Para rematar, les exigen a los pequeños que escriban en letra de molde o script en español y en letra cursiva en inglés, bajo el argumento de que las dos son necesarias, considero que esto es demasiado y es razón suficiente para que muchos niños tiren la toalla, lo peor es que son diagnosticados y etiquetados como disléxicos, por esto como dijo no recuerdo quien, “Antes de aceptar un diagnóstico y dañar la autoestima hay que asegurarse de no estar rodeado de pendejos”. (Perdón pero así lo dijo.)
Considero que muchos no estarán de acuerdo con esto, argumentando que la mejor edad para aprender un segundo idioma es en etapas tempranas, habrá niños que lo logren pero otros no, porque cuando el niño apenas está aprendiendo su lenguaje natal con cierto ritmo y fonética pronunciada por sus padres y luego escucha otra distinta en la escuela al enseñarles otro idioma, les puede ocasionar retraso en el lenguaje o que lo adquiera de manera confusa, como les sucede a estos niños que no atinan ni en uno ni en otro, vuelvo a repetir, el aprendizaje de la lectura o escritura en cualquier idioma se desarrolla en cada niño a una edad diferente.
Cómo último punto, los niños están siendo sometidos a escribir mucho antes de que hayan adquirido las habilidades motrices necesarias para ello, se ha descuidado la enseñanza adecuada durante los primeros años en donde se ejercitan los músculos, se consigue la integración visomotriz y se fija la memoria motriz, muchos niños carecen de memoria motriz y emplean mucho esfuerzo por recordar la secuencia de los movimientos para formar las letras y para recordar la secuencia de las letras que forman las palabras, por eso copian letra por letra, a lo sumo sílaba por sílaba, porque toda su energía la emplean para recordar como se forman las letras y poca les queda para recordar la frase u oración completa.
Han aprendido a trazar las letras sin normas, empiezan por abajo o por arriba, por la derecha o por la izquierda, alternan las mayúsculas con las minúsculas, no toman en cuenta la relación entre las rayas del cuaderno y las letras, no separan correctamente las palabras, por lo que la letra es casi ilegible y de tamaño irregular.
Muchos argumentan que ya no es necesario tener buena letra y buena ortografía ya que se cuenta con auxiliares como la computadora, sin embargo quienes carecen de todas las habilidades anteriores seguirán presentando los mismos problemas aún usando este medio, necesitando mayor tiempo y práctica para dominar los comandos y procesar las palabras.
Con lo anterior, nos podemos dar cuenta de que son necesarias muchas habilidades para escribir correctamente y para que el niño pueda pensar y escribir al mismo tiempo y no tenga que dedicar toda su atención y energía a la mecánica de la escritura.
Para poder ayudar a estos niños es necesario encontrar en que consiste la dificultad y enseñarles como subsanar sus puntos débiles apoyándolos con otros sistemas de aprendizaje, los niños que tienen problemas con la fonémica presentan muchas dificultades para aprender al mismo tiempo estos dos idiomas con fonemas completamente diferentes, para el aprendizaje del inglés en particular, se requiere de habilidades fonéticas y auditivas muy desarrolladas, memoria visual para el reconocimiento visual de las representaciones ortográficas y habilidades cognitivas considerables. De hecho el sistema fonético es el preferido para la introducción de la lectura, de manera que el niño que no la ha desarrollado se encontrará en seria desventaja.
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