Sistema Vestibular ¿Sentido Olvidado?


Seguramente más de uno de ustedes se han encontrado con niños y adultos también, que pareciera que no escuchan, que no ven, torpes, distraídos, despistados, que se marean en el auto, avión, barco, y pareciera como que siempre andan en la luna.

Para determinar a que se debe esto, es necesario analizar el Sistema Cerebelo-Vestibular, el cerebelo y el sistema vestibular forman una red de comunicación extremadamente compleja cuyos circuitos están inter-conectados con muchos otros que procesan informaciones diferentes, pero actúan juntos como un centro de procesamiento sensorio-motriz del cerebro, todas las sensaciones a excepción del olfato, pasan a través del mecanismo vestibular al cerebelo, el cuál actúa como moderador y regulador antes de transmitir las sensaciones a regiones especializadas en la corteza para su procesamiento, de manera que, lo que vemos, oímos, sentimos solo tiene sentido si este sistema está funcionando adecuadamente.

Aunque se desconoce en donde exactamente termina la función del cerebelo y en donde empieza el sentido vestibular, ambos sintonizan entre muchas cosas, la luz, el sonido, movimiento, energía, por lo tanto este sistema es el responsable entre muchas más funciones vitales, de la coordinación, visión, audición, equilibrio, sentido de dirección, tiempo y espacio y hasta los niveles de ansiedad.

La principal función del cerebelo es la coordinación del movimiento, es decir, permitir que el movimiento se realice con facilidad y precisión, nos indica en donde estamos en el espacio y en que posición, el cerebelo es el responsable de la regulación de la postura, tono muscular y de mantener el equilibrio corporal.

El sistema vestibular se localiza en el oído interno cuya finalidad es detectar los cambios en los movimientos de la cabeza y la posición de ésta con respecto a la gravedad, para realizar tales funciones se auxilia de los ojos y los receptores propioeceptivos de todo el cuerpo.

Si inclinas la cabeza hacia abajo, sabes que la has inclinado porque tu mundo visual parece desplazarse hacia arriba a medida que la cabeza baja, los receptores sensoriales del cuello (sistema propioeceptivo) le informan que se ha flexionado y los sensores vestibulares del oído interno informan que tu cabeza se ha movido hacia el suelo, cuando este mecanismo no opera en armonía el cerebro entra en conflicto sensorial y se tendrá dificultad para saber donde estás y cómo te mueves en el espacio.

Los astronautas cuando se encuentran en el espacio exterior, sin gravedad, la información proveniente de su sistema vestibular no concuerda con la información que procede de sus otros sentidos y tienen que poner más atención a la información visual y táctil para mantener su sentido de localización y reorganizar el modo en que sentían e interpretaban el mundo en la tierra.

La conciencia direccional es una habilidad basada en el sistema vestibular, este sistema actúa como una brújula interna desde el cual podemos juzgar automáticamente el arriba, abajo, izquierda, derecha, por lo que sí el funcionamiento vestibular falla, resultará en niños o personas que se pierden fácilmente en nuevos ambientes, no saben en que día viven y tienen habilidades pobres de organización.

Otra de las funciones dependientes del sistema vestibular es el sentido del equilibrio, en donde dice Sally Goddard que es el “sexto sentido olvidado del siglo 20”, debido a que se le da poca importancia, cuando falla el sistema vestibular se tendrán problemas con el equilibrio; un niño con problemas de equilibrio, redundará en dificultad para mantenerse quieto, ya que al experimentar la ley de la gravedad buscará constantemente aquellos movimientos o posturas que compensen su equilibrio y disminuyan el sobreesfuerzo durante todas las actividades que requieran de atención sostenida y concentrada, el típico niño que pareciera que tiene hormigas en el pantalón.

 

Además del equilibrio, otra de las funciones del sistema vestibular incluye el ajuste de los movimientos de los ojos para compensar los movimientos de la cabeza y procesa el fenómeno del mareo debido al movimiento. Si la información del sistema vestibular no coincide con la información proveniente de la visión, tenemos como resultado el mareo.

Esta conexión entre los ojos y la posición de la cabeza se le llama Reflejo vestíbulo-ocular (RVO) y comienza a desarrollarse durante la semana 16 de gestación y debe estar completamente desarrollado en el nacimiento de término completo. Gracias a este reflejo podemos mantener la fijación visual durante el movimiento de la cabeza, al coordinar las señales del oído interno con los músculos extraoculares.

Las posibles causas de que no se desarrolló adecuadamente este reflejo pueden ser por embarazo en cama, carencia de movimiento fetal, mas de un feto (movimiento restringido) y nacimiento prematuro. (Deborah Zelinsky, O.D.)

Este reflejo debe ser evaluado en toda consulta optométrica funcional, ya que si los movimientos nistagmoides de ambos ojos no son iguales, la orientación del paciente no será estable así como tampoco la convergencia y la acomodación, por lo que se estará tratando sólo los síntomas y no las causas.

La disfunción del sistema cerebelo-vestibular se manifiesta en tono muscular disminuido, deficiencias en el equilibrio, en la actividad motriz, se observan también dificultades en la percepción visual, en el seguimiento visual de objetos en movimiento, en el cruce de la línea media, en la convergencia y en la percepción visoespacial. Además también podrán presentar pobre integración bilateral y desorganización lateroespacial. (Carlson, 2006, Instituto Nacional de Psiquiatría, 2005).

Por esto, los niños que se retrasan en todos los patrones motores gruesos que requieren de coordinación de ambos lados del cuerpo, que tienen dificultad para mantener la postura, para coordinar los ojos y las manos, que no se orientan y no saben dónde está la izquierda o derecha a pesar de haber sido entrenados, es porque no han desarrollado un buen funcionamiento cerebelo-vestibular.

El cerebelo también juega un papel importante en funciones cognitivas no relacionadas directamente con el movimiento como, el aprendizaje secuencial y en la memoria a corto plazo, ésta puede ser una de las razones de por qué los medicamentos dirigidos al cerebelo y al sistema vestibular mejoran dramáticamente el comportamiento de algunos niños “disléxicos”. (Levinson, 1984).

¿Por qué la Terapia Visual puede ayudar a algunos niños en estos casos?

La Terapia Visual proporciona una amplia gama de ejercicios para ayudar en el desarrollo de una buena coordinación psicomotora, establecimiento de la lateralidad y direccionalidad, cruzamiento de la línea media, control del equilibrio al mismo tiempo que se entrenan las distintas habilidades visuales como, seguimientos oculares, convergencia y acomodación. Sin dejar de tomar en cuenta funciones ejecutivas de procesamiento como memoria, atención, análisis y percepción visual.

Mediante la repetición de patrones de movimiento se originan nuevas interconexiones para que el influjo de impulsos a través de un camino neuronal se facilite, esto se da gracias a la plasticidad cerebral según la cual, las neuronas adyacentes a la región afectada son potencialmente capaces de participar en los procesos cognitivos y de tomar las funciones del área afectada.

Dado que las funciones superiores cerebrales no son aisladas ni independientes, sino que forman parte de sistemas funcionales muy complejos, es casi imposible trabajar una función sin que se involucren muchas otras que dependen de ese mismo factor neurofisiológico.

La terapia visual toma en cuenta que ningún sentido opera aisladamente por lo tanto es necesario conocer como se complementan, por ejemplo, la integración visual-auditiva es indispensable para codificar en las primeras etapas del aprendizaje de la lecto-escritura, y es un hecho que el desarrollo de habilidades auditivas hace más eficiente el desarrollo visual perceptivo y viceversa, esto se debe a que existe mucha cercanía anatómica en el cerebro que hace posible dicha interacción y a que los dos dependen del aparato vestibular para su funcionamiento.

Cuando trabajamos movimientos oculares y habilidades visuales básicas, lo hacemos manteniendo al paciente en equilibrio, ya sea en una tabla de equilibrio, pelota o silla T (equilibrio estático) o caminando a través de un riel (equilibrio dinámico), de esta manera se integran los impulsos del sistema vestibular con los nervios motores que controlan los movimientos de los ojos y con las señales nerviosas que envían los músculos no sólo del cuello sino del cuerpo entero, de manera que estamos integrando estos tres sistemas, visual, propioceptivo y vestibular.

 

Por lo anterior, es muy importante tomar en consideración la base neurofisiológica del problema ya que los ejercicios y actividades deben estar encaminados y orientados a resolverlo desde su origen, el niño que se retrasa en los patrones motores gruesos y no mejora en unas pocas semanas de entrenamiento, es porque su sistema SCV no ha desarrollado un buen funcionamiento, en estos casos es necesario encauzarlo a una terapia física, que se encargará del trabajo en el sistema músculo-esquelético para mejorar habilidades físicas de tono muscular y desorganización postural, esto puede ser llevado a cabo antes o al mismo tiempo que la terapia visual, lo cuál será determinado por el terapeuta físico o en su defecto, si es necesario, al Neurólogo.

El establecer el origen del problema, es de suma importancia porque nos ayudará a determinar cuando es necesaria la intervención de otras disciplinas que proporcionen el tratamiento adecuado para el paciente, siendo muy importante la comunicación constante entre profesionales sobre los objetivos que proporcionen diferentes perspectivas a un mismo problema, esto, desafortunadamente en nuestro país, no siempre se logra, y el paciente recibe una serie de terapias aisladas que no siempre cubre con todas sus necesidades.

La terapia, cualquiera que sea, no sólo debe enfocarse en trabajar sobre el área que no funciona sino en la base o factor neurológico disfuncional, al estimular todas las funciones de las diferentes áreas cerebrales se logrará una recuperación más rápida y realmente efectiva.

A esto se debe el éxito de la Terapia Visual, contraria amuchas otras que centran su labor terapéutica en ejercicios centrados en la función dañada, en donde quizá, el paciente logre práctica para realizar una tarea pero no habilidades que puedan generalizarse a otras áreas. 


2 respuestas a «Sistema Vestibular ¿Sentido Olvidado?»

  1. Avatar de Orlando Acosta
    Orlando Acosta

    Excelente …gracias !!!

  2. si es un articulo?

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