En la permanente búsqueda sobre el tema que me preocupa, ocupa y apasiona como son las Dificultades de Aprendizaje, he encontrado en infinidad de ocasiones, aseveraciones como la siguiente:
“Pero ¡cuidado!, con semiprofesionistas que proponen remedios rápidos ¡cuidado con los charlatanes! que prometen con ejercicios y la práctica de la percepción visual, que los problemas para la lectura se curarán o disminuirán.Ejercicios visuales o de organización neurológica (lateralidad, equilibrio, percepción) son con frecuencia incompletos, crean un falso sentido de seguridad que puede retrasar o impedir la verdadera enseñanza o terapia correctiva. Ponencia presentada en la Asociación Norteamericana de Oftalmólogos y Estrabistas (7 de Mayo, 1981). “
En entradas anteriores, se ha mencionado que el éxito de cualquier tratamiento consiste en un buen diagnóstico. Los beneficios de cualquier terapia radica en la adecuada detección de problemas básicos. Sí a un enfermo le recetan cierto antibiótico que no es para su problema, no podemos decir que al antibiótico no sirve, la falla está en determinar lo que el paciente necesita. Y puedo afirmar que la Terapia Visual-Cognitiva tiene éxito si se aplica correctamente.
Los niños que cursan con problemas para aprender generalmente no presentan un solo déficit, ya que la mayoría de los casos de DA se deben a alteraciones neurofuncionales, esto significa, que su sistema nervioso central no recibe, no organiza, no almacena y no procesa la información que recibe a través de los sentidos como debiera.
Partiendo de este punto, las alteraciones pueden ser motoras, visuales, auditivas, de lenguaje, de procesamiento o una combinación de todas ellas, por lo que en muchas ocasiones es necesaria la intervención interdisciplinaria, es por esto que sí solo atendemos la parte visual sin tomar en cuenta otras dificultades que presente el niñ@, aunque siempre obtendremos resultados, en algunas ocasiones no será lo suficiente.
Cuando tratamos anomalías de la visión binocular como disfunciones oculomotoras, acomodativas o de vergencias, atendemos solo una parte del problema, pero otra, y muy importante, es analizar la forma en que procesamos la información captada por la visión.
En el procesamiento de la información intervienen habilidades cognitivas como Atención, Memoria, Razonamiento, Habilidades Visoespaciales y Lenguaje que nos permiten recibir, organizar, comprender y recordar la información que recibimos a través de nuestros sentidos por lo que, definitivamente, sin ellas, no podríamos aprender. En esta entrada se analizará el papel y la importancia de la visión en la regulación de la atención y la memoria y cómo pueden ser entrenadas.
Quién más ha investigado sobre el funcionamiento de la atención es el Dr. Michel Posner, de la Universidad de Oregon, quien ha dedicado más de cinco décadas a la investigación de la misma, en su teoría de las Redes Atencionales explica que no hay un circuito en el cerebro especialmente dedicado a la atención, que la atención es procesada por distintas áreas del cerebro pero que están íntimamente relacionadas, de ahí su clasificación en “atención ejecutiva”, “selectiva”, “sostenida” y “dividida”, lo cual es necesario conocer cómo funcionan para poder entrenarlas.
Él dice que la alerta y la orientación son dos aspectos de la atención, la red de alerta, monitorea el ambiente sensorial, siempre atenta a cualquier actividad inusual, constituye el nivel general de atención que le presta al mundo nuestro cerebro, es lo que se llama “atención ejecutiva”, también se puede orientar la atención a los estímulos relevantes sin prestar atención a otros distractores, esto es la “atención selectiva”, a la capacidad de mantener con la misma intensidad el esfuerzo atencional durante un periodo de tiempo es la “atención sostenida” y “atención dividida” es cuando el sujeto debe responder simultáneamente a un doble estímulo poniendo en marcha una doble activación.
La atención visual es la modalidad mayormente investigada, el interés por su estudio no ha sido sólo teórico sino también desde el punto de vista clínico, ya que muchas lesiones tienen efecto en la orientación visual en el espacio. Un caso muy representativo es el síndrome denominado “negligencia atencional” en el cual los pacientes ignoran y no atienden al hemicampo visual contralateral a la lesión que presentan generalmente en el hemisferio derecho, lo cual los hace incapaces de orientar selectivamente su atención hacia el hemicampo visual izquierdo. En la esquizofrenia también han sido reportados casos de déficit de atención selectiva.
La orientación de la atención reside en dos áreas del lóbulo parietal y también en campos visuales frontales y áreas corticales, todas trabajan juntas para orquestar suavemente las transiciones.
Es por esto, que la visión juega un papel muy importante en la atención selectiva, ya que implica orientar los movimientos de cabeza y movimientos oculares hacia un lugar, objeto o parte de un objeto, es decir, “donde pongo el ojo, voy”.
Así mismo, en el procesamiento de la información, hay personas que concentran su atención a los elementos focales en el contexto de una escena visual más que en los fondos, de modo que sus percepciones son más débiles, estas diferencias pueden afectar la manera de percibir una clase o determinada presentación.
Hay muchas actividades como juegos y ejercicios que pueden mejorar la orientación de la atención mediante el contacto visual y el uso de lentes y prismas para equilibrar la atención de los objetos de primer plano en relación con el fondo.
Algunos ejemplos de actividades para entrenar la atención visual.
Atención Sostenida



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