Materiales en Blanco y Negro para Estimulación Visual en Infantes


Se sabe que cualquier recién nacido sano puede “ver” algo del mundo, pero exactamente que puede ver sigue siendo tema de discusión a pesar de que existan varias pruebas que nos proporcionan información y evidencias en relación con su capacidad visual.

La visión es el sentido menos desarrollado en el recién nacido por ello requiere un proceso de adaptación y aprendizaje que es importante conocer.

La investigación del mundo visual en la infancia tiene sus problemas particulares ya que uno de los problemas es que los bebés tienen sus movimientos de los ojos poco coordinados y ven hacia determinados objetos sólo durante muy cortos periodos de tiempo.

El desarrollo de la visión tiene una secuencia, en los primeros 6 meses, lo que les llama la atención no es el color y la forma sino los contrastes claro-obscuro, la discriminación de otros colores es limitado porque su sistema visual aún no está totalmente desarrollado, el sistema visual tiene diversas funciones como la percepción del color, profundidad, agudeza y visión binocular, que se desarrollan siguiendo una secuencia y cada función se relaciona con diferentes partes del cerebro encargadas de elaborar la información.

Robert Fantz en una serie de experimentos con 30 lactantes entre 1 y 15 semanas, encontró que los niños mostraban preferencia y se interesaban mas en las caras y rostros, y deduce que quizá esto se deba a que la relacionan con el rostro de la madre aunque no quiere decir que reconozcan sus facciones y que las distingan entre una y otra. Además de que probablemente se deba a la asociación con sensaciones placenteras como las caricias, la voz, la saciedad del hambre.

Una de las interrogantes es determinar si los bebés ven los colores a temprana edad, se supone que si los adultos pueden ver los colores es muy posible que se piense que los infantes también, ya que la retina y los conos y los bastones están bastante bien desarrollados al nacer, sin embargo, esto no es así, investigaciones confirman que el bebé ve borroso y sólo las figuras relativamente cercanas y con elevado contraste ya que aún no ha desarrollado las habilidades de enfoque y en los primeros meses de vida no perciben los colores, el mundo para él es todo en blanco y negro.

Alan Slater dice que los niños son tricomáticos desde una edad temprana y en consecuencia están usando los conos (receptores de los cuáles depende la visión del color) aunque no se sabe si usan los tres tipos de conos ya que pareciera que los infantes de menos de tres meses pueden carecer de la información proveniente del tipo de conos sensibles al color “azul”, debido a que los colores que más les atraen en estas primeras semanas de vida son el rojo, el blanco y el negro.

Los bastones son mucho más sensibles que los conos a la intensidad luminosa, por lo que aportan a la visión del color aspectos como el brillo y el tono y son los responsables de la visión nocturna.

El mismo Alan Slater comparó la agudeza visual del recién nacido con la del gato adulto que es entre 10 y 30 veces más pobre que la de los adultos humanos, lo cual significa que para los lactantes es muy difícil percibir líneas finas y les parecen como de un gris borroso, es capaz de ver objetos en una extensión de 20 a 30 cms. y probablemente en una escala de blanco, negro y grises.

Por esto la utilización de material en blanco y negro resulta eficaz en cualquier programa de estimulación para el desarrollo de las funciones visuales básicas (fijación y seguimientos) gracias al óptimo contraste que ofrecen a la retina, ayudan a aumentar la concentración y estimulan las conexiones de la vía visual.

 Estimulación Visual

Bombardear el cuarto del bebé con decorados y juguetes de excesivos coloridos no es lo correcto para la adecuada estimulación visual en los primeros meses. Sí es hasta los 4 meses de edad que el bebé puede percibir los colores, lo recomendable es utilizar en estos primeros meses un solo objeto en blanco y negro como móvil en su cuna para desarrollar áreas visuales y movimientos oculares de fijación y seguimiento en lugar de un móvil con demasiadas figuras coloreadas que difícilmente es capaz de enfocar y le puede crear un mundo lleno de confusión y poco definido.

Ejemplo de un bebé sobre estimulado:

Robert Fantz también exploró la capacidad del bebé para percibir barras de varios anchos y encontró que lactantes de un mes de edad podían percibir barras de 3mm (a 25 cms. de distancia) y a los seis meses podría distinguir barras de menos de la mitad de 0.5 mm.

Las franjas verticales en blanco y negro alrededor de la cuna son recomendables en bebés con riesgo de sufrir retrasos en su desarrollo por problemas en el embarazo o post-parto, en donde el apropiado desarrollo de la visión se puede ver afectado, así como en casos de estrabismo y nistagmus ya que ayudan a estimular la conciencia, la fijación y mejoran los niveles de atención visual.


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